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viernes, julio 28, 2017

28-07-2017




Ayer mandé a convocatoria el cuento de Pirausta. Si quedo entre los diez mejores me publicarán en antología para presentarse en la FIL 2018 de Guadalajara.

Sigo en introspección. Tengo una sombra que tengo que aceptar. Me he reflejado en el espejo negro de Tezcatlipoca y ha sido peligroso...

Te mostré ambas caras, por eso es que me siento susceptible y avergonzado, creo y siento que no di lo mejor de mí. Me quedé en esa parte nefasta y negativa, estancado, miope, esperando todo de afuera.

Ahora sigo un poco igual, aunque lucho y me cuesta mucho trabajo verme al espejo y no mirar esa parte, no me gusta lo que veo, aun estoy un poco cegado. Me siento acorralado y no lo soporto. Más allá, en los intentos pendejos que cometí de salir, de no ver futuro ni tener esperanza , fue porque no me creí capaz de salir de mí mismo y superarme. 

Sé que es una lucha, pero por ahora estoy tirado. Y sé que estoy cosechando lo que cultivé estos meses. Se ha ido juntando como bola de nieve y me hallo ahora superado. 

Al final soy yo, y no puedo olvidarlo ni seguirlo evadiendo. Estoy herido y me duele, me he herido a mí mismo.

Me tengo miedo y asco.

jueves, septiembre 26, 2013

07-06-13


ESCOMBROS

Puedo cartografiar nuestra piel y
 tratar de seguir el rastro que dejaron las caricias 
-hoy, veredas muertas-,
ubicar los patrones establecidos por la rutina,
hacer una guía con los pasos que seguíamos nuestras mejores noches,
descifrar  esos caminos que se olvidan lento
-como tatuajes borrándose de la memoria-.

Para tratar de hallarle sentido a los jirones terribles del azar...

Mas, insolente, el viento del devenir sopla, 
-sin piedad desintegra estos escombros táctiles-.

Despistados intentos condujeron el choque
-y sólo eso fuimos-
que impulsó nuestro errante destino.



domingo, septiembre 22, 2013

11-03-13

ENCUENTRO DE DESENCUENTROS

Y corro hacia tus ojos
desempacando besos y caricias. 
Enrique González Rojo

De no haber sido por el común acuerdo de capitular nuestros días, hace unas noches habríamos cumplido seis años juntos. A pesar de haber roto la cotidiana agonía unos meses antes y de otorgarles el canceroso don del silencio a nuestras adictas necesidades, esa noche te hallé por casualidad en un sueño: yo hacia mi rutina, tú hacías lo propio; en uno de esos momento en que los sueños son tan tuyos, estás tan envuelto en ti mismo y sólo importa hacer lo necesario para poder realizar eso que quieres-pero lo deseas tanto que no te das cuenta que ya lo has vivido, sólo que no estabas despierto-... apareciste.

Y como la segunda de Newton, rompiste una inercia y contribuiste a una nueva trayectoria, pero algo le salió mal a la Física enferma del Universo porque de nuevo nos hallamos uno junto al otro. En el sueño eso ocurrió muy rápido: nos vimos -y sin palabra alguna que mediara irrelevancias entre nosotros-, nos abrazamos y se rompió el cáliz de nuestros egos. El silencio primordial transmutó de la miope interpretación, a una holística comprensión.

Te sentí como en nuestros mejores bromas y risas, lisonjas, orgasmos, acuerdos, espacios...
 todo aquello en ese abrazo aguado, sin ti, sin mí, sin nosotros...


23-02-13


En días como este, con lo que tengo me basto. No necesito rodearme de reconocimientos ni posesiones; muletas ni esperanzas; palabras de aliento ni reclamos; mensajes ni llamadas.

Tan sólo con cerrar los ojos me alcanza:
vuelven tus incesantes mareas;
las pupilas que he dilatado;
las olas que mi cuerpo en la arena han azotado;
las horas de carretera;
el -cada vez menos frecuente- dolor de panza por carcajadas;
la tarde que floté en unas pozas en la playa de Casitas;
la salvada de pellejo de una noche en San Luis;
el día que tu silueta apareció a contraluz;
los -únicos, eternos e irrepetibles, jajaja- dos goles que en toda mi vida que anotado;
la ruta de ascenso por la barrancas del Ajusco, que a encontrar la cascada ayudaron;
la bala de mosquete y la navajilla de obsidiana que mi cerro me ha obsequiado...

Hoy dejavús, flash-back, intentos, cuasi-recuerdos.


viernes, septiembre 20, 2013

19-09-13


Se acumula tanto vacío 
que desborda.

El silencio excedente
se torna alarido zumbante;
el hablar pierde sentido
en balbuceos oscilantes.

Y la bilis siniestra escurre
fluye por celulosa muerta
se prende a iris oscuros
se impregna como tierra bajo las uñas
tiñe venas al color de infinitos hoyos negros.

Y desconoce interpretaciones lugareñas
-dentros, fueras-
circula
se transforma
de grietas en las comisuras
a sudores que se excretaron juntos.

Y tizna extintas brasas.

Nuestro fulgor apaga
en estas sombrías líneas
de tinta pétrea
esculpida por el tiempo.



17-09-13


Llegas nocturna
me rodeas como marea alta
y me vuelves islote

Me abrazas con tus aguas
y tus bravas olas
-gozosas de ímpetu-
erosionan mis peñascos
nuestro contacto nos vuelve espuma y arena

Al amanecer de nuevo te alejas
y en vano
intento el remanso

Quebrado y un poco más hueco me dejas

Y la misma aliada que ayer te trajera
hoy te aleja
con su carga de inmundicias, penas y promesas...

09-09-13


La hermosa mujer se ha ido
cargo con lo indispensable
sus recuerdos, intentos, libros.

Me dejó las cosas que sin ella no sirven:
la cajita llena de mariposas que le recogí de una carretera en Tabasco
sus pececillos que dejé morir - por evadirle y por olvido-
el cuadro que le regalé- ahora en pedazos- su primer cumpleaños juntos
ese edredón cargado de orgasmos y sueños no cumplidos
y -principalmente- la sensación maldita
de que haga lo que haga
todo se ha jodido

22-08-13


Recuerdas La Nausea de Sartre? Desde hace muchos años -creo que por ello comencé a escribir- he sentido una sensación similar, sólo que yo la llamaba "el vacío". No es un vacío por no estar satisfecho o no tener algo, más bien es aquello que genera el saber que al final de los tiempos todos será engullido por un maldito agujero negro. Y ante esto la muerte, las separaciones y el olvido son caramelos.

24-07-13


El amor es un cadáver exquisito, ilegible en su totalidad para los amantes. Sólo la muerte tiene la lectura completa. Algunas veces se apasiona tanto que lee en voz alta los episodios idílicos. Olvida que el viento espera atento cualquier presagio para comunicárselo al hombre - agradecido por descubrir en él el don de la música-. Entonces acude con alguno de los amantes alejados y con un fuerte ventarrón, que azota todo a su paso, logra abstraerlo y le zumba fuerte un secreto del otro. Otras ocasiones con suaves aires emula caricias olvidadas, o con escalofríos le remite agonías de éxtasis nocturnos.

Él siempre hace alianzas para emitir sus mensajes: con las brisas costeras que abochornan cuerpos sudados; con el polvo y las basurillas que levanta en remolinos, como las promesas dichas; con los árboles y arbustos del camino a quienes hace danzar, como se mecían al andar juntos... En especial gusta de asociarse con los aromas por ser la manera más sutil y efectiva de comunicarse, cuando menos lo esperan,  les llega esa esencia del antiguo regazo.

Es una lástima que el hombre se halle casi siempre escribiendo solo su parte, y no pueda escuchar ni ver fuera de sí mismo.

21-07-13


Me avergüenza tener que matar la implícita promesa de vidas conjuntas hasta la muerte.
No consideré que el polvo de la distancia nos hace volar tan rápido como fúnebre ceniza.

Maldición Trascendental


1-El pasado nunca muere, sólo se transforma constantemente hasta el de fin todos los futuros y presentes.

2-Todo está condenado a formar parte del pasado. Así como la vida a la muerte y el intento al fracaso están destinados a ocurrir finalmente. Sólo podemos aplazarlo.

3-El pasado conlleva experiencia y trauma, y amenaza de predeterminación impuesta como marco de referencia o ceguera temporal -pues no permite apreciar de manera clara- que nos orilla a la generalización o idealización.

4- Todo acto pasado, irremediablemente, tiende a repercutir, influir, marcar, determinar o cambiar las micro-milésimas de segundo de consciencia que tenemos (el "tiempo presente") y el variable pasado que construimos (el "tiempo futuro").

Irremediable o inmutable: Pasado
Extinguir constante: Presente
Pasado variable: Futuro

5- Solamente el estado de consciencia puede amalgamar los fragmentos de percepción del tiempo, logrando modificar un poco los resultados del pasado variable. Lástima que ser consciente requiere de un constante esfuerzo e intento y al concebirlo deja de existir...

12-07-13

Siempre he tenido esa cabeza inconforme, maniatada por un puto espacio de confort -alguien con quién compartir restos y sobras; engañarse pensando en el futuro, aunque sin disfrutar por el miedo a la pérdida y angustiado por la factura de la muerte pendiente-.

Estúpida incongruencia disfrazada de dialéctica: trabajar por sobras, esperando poderle pedir a la tienda de raya un crédito para comprar un poco de libertad y envenenarme por diversión y repudiar todo aquella disciplina que conduzca a cualquier trascendencia; disfrutar un "presente" que se extingue constantemente, evadiendo las repercusiones y posibilidades del futuro; tratar de olvidar todo lo que estorba y enfrenta, incluso el hecho de que el recuerdo transmuta en experiencia y la experiencia en conocimiento (nuestros recuerdos y olvidos requieren de manera urgente de una decisión consciente...);  temer tanto a la soledad -y a la responsabilidad que conlleva- orillado a mantenerme cerca de alguien a costa de engendrar rencores y odios, reproches, dependencias, adicciones...

[Así surge la "Maldición Trascendental"]

04-07-13


Hay días que amanezco nublado...

03-07-13

Trataré de hacer (constantemente consciente de estar despierto en un sueño) algo cuyo resultado no pueda ver mas que tiempo después, largo tiempo después. De esta forma sentiré que quito una raya a la muerte. Será mi manera de desafiarle. La inactividad y el aburrimiento, las estúpidas rutinas y reacciones, los condicionamientos y cerrazones de mente y actos, la cobardía y la apatía sólo nos fermentan, nos pudren antes de tiempo. Sembrar semillas de cuyos frutos no comeremos, es lo más cercano que tenemos a la inmortalidad.

jueves, septiembre 19, 2013

30-06-13

De repente llegas. Te antecede un agobiante hastío y una marejada de recuerdos se disponen a azotar mi puerto. Como siempre, sé, no debo rendirme. Pero cuanto cuesta sobreponerme. Y creo que sólo escribiendo logro aminorar el daño. Alguna extraña patología me obliga a crear más caos para tener algo que hacer, para poder resarcir algo, reparar, acomodar. Sentir que puedo arreglar cualquier cosa... [Así surge la idea para "El Arreglador" escrito ese mismo día]

25-06-13


Ya no busco quien me la hizo, sino cómo lo voy a solucionar.
No usaré los afectos de combustible, esta llama arde sola. 
No necesito más oxígeno que el propio hálito.